Cuando inauguro una nueva temporada de ansiedad, la primera señal que hace saltar mis alarmas es la pérdida de memoria.

Por experiencia sé que suele ser a lo primero que ataca mi ansiedad y por eso la detecto tan rápido, además de otras pequeñas señales.

Esta pérdida de memoria, como no, me lleva siempre a diversas situaciones de distinta importancia, unas más graciosas y otras más preocupantes.

Entre las graciosas está ir a pagar una compra grande, muy grande y de repente no recordar el pin de mi tarjeta. En ese momento no me hizo mucha gracia y a los que estaban haciendo cola detrás de mí, tampoco. Pero la cajera fue muy simpática y amable conmigo, anuló la compra y me la agrupó en pequeños pagos de menos de 20 euros para no tener que introducir el pin. Les pido perdón a los que aquel día hicieron cola pacientemente y le doy las gracias a la cajera por ser tan amable y sacarle hierro al asunto. Otra situación parecida es ir con amigas a cenar y olvidarme de nuevo del pin de la tarjeta, olvidar el pin del móvil, olvidar contraseñas, olvidar llaves, olvidar…La última vez que olvidé el pin tardé 4 días en poder recordarlo. (Consejo: tened siempre algo de efectivo…por si acaso…). Cuando estoy en época olvidadiza me salvan la aplicación de notas en el móvil y mi libreta. Siempre llevo una libretita en bolso y un bolígrafo porque me conozco. Es lo que pasa cuando tienes la memoria de Dory. Lo importante es buscar herramientas que nos salven en esos momentos.

Yo haciendo mi compra sin saber que iba a olvidar en pin de la tarjeta y liarla en el supermercado.

Entre las situaciones que son un poco menos graciosas, por ejemplo, está olvidar palabras y dificultad de formar frases. Sí, como lo leéis. Se me olvidan las palabras y no soy capaz de formar frases coherentes. Pierdo la capacidad de expresarme de manera oral. Es increíble, porque muchas veces hablando tengo la sensación de que mis interlocutores deben pensar que soy tonta…Es algo complejo, porque mi cabeza sabe lo que quiere expresar, pero no es capaz. Nada tiene que ver con esa típica situación de: “¡la tengo en la punta de la lengua pero no me sale!”.

¿Qué sería de mí sin esas pegatinas?

Otros olvidos ya no son tan graciosos. En mi caso, además de trabajar mis 8 horas diarias también estudio, tratando de acabar mi carrera. Y aquí es donde se complica todo. Siempre tuve buena memoria, al menos no considero que pueda quejarme, pero desde que padezco ansiedad se esfuma cuando quiere. Me resulta imposible memorizar. Para memorizar teoría de alguna asignatura puedo llegar a estar 2 horas para un folio escrito por las dos carillas…2 horas o más, para que pasada la noche ya no recuerde nada, literalmente nada. Es una sensación realmente frustrante, y más de una vez no he podido presentarme a exámenes por no haber podido memorizar nada a pesar de pasar horas y horas sentada en mi mesa de estudio, con mi flexo y mis libros, repitiendo las cosas una y otra vez. (Mucha fuerza de voluntad)

Mi zona de estudio es algo parecido

Muchas veces esta situación además se mezcla con la fatiga lógica de trabajar y las preocupaciones habituales. Y el día que se juntan todas es el día de descansar…a mí de nada me vale fatigarme más. O bien me doy un paseo, o salgo a correr, o me quedo en casa distrayéndome con alguno de mis infinitos hobbies.

La primera vez que detecté la falta de memoria, como buena ansiosa que soy, pensé que estaba empezando con algún tipo de enfermedad neurodegenerativa como el Alzheimer. Un olvido no podía ser otra cosa, no…tenía que ser lo peor. Así que era el momento de informarse y saber por qué me pasaba esto. Para mi tranquilidad, con lo que me gustan a mí las explicaciones científicas, la ciencia tenía una explicación para esta situación.

Si tenéis dudas sobre si es por estrés, ansiedad o sospecháis que podéis padecer alguna enfermedad de este tipo acudid a vuestro médico y consultadle vuestras dudas. La detección temprana de cualquier problema es muy importante.

Vamos con la explicación de la pérdida de memoria.

Cuando estamos sometidos durante algún tiempo a estrés o ansiedad, nuestras glándulas suprarrenales segregan cortisol en mayor cantidad, que no es una hormona dañina ya que el cuerpo la elimina de forma natural y porque tiene unas funciones concretas (por eso la tenemos), pero que cuando la hemos segregado durante bastante tiempo produce cambios en la fisiología del cerebro. Sí, sí, como lo leéis, nuestra zona relacionada con los recuerdos, el Hipotálamo, reduce su tamaño y por eso nos cuesta tanto formar nuevos recuerdos y los recuerdos a medio plazo pueden verse afectados también.

¿Dónde está el Hipotálamo?

Este efecto se puede revertir, ya sabéis, practicando relajación, practicando deporte, que no sólo es bueno para el cuerpo, manteniendo una dieta sana y equilibrada y si podéis, os recomiendo ir a un centro de Brain Training que viene fantástico para recuperar las capacidades perdidas y os lo digo por experiencia.

Y no quería acabar este post sin ver el lado positivo de olvidar las cosas. A mí me viene fenomenal para cuando me gusta mucho una serie de TV. ¿Por qué? Porque literalmente olvido los capítulos, y si los vuelvo a ver ¡es como verlos desde cero!

¿A vosotros también os pasan estas cosas? Contadme en los comentarios.

¡Pasad buena semana!

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6 comentarios

Veda · 07/12/2019 a las 13:03

En que, como dice la canción, a mi me pasa lo mismo que a usted! Todo se me olvida

    Paseando Con Mi Ansiedad · 07/12/2019 a las 20:26

    Es uno de los síntomas de la ansiedad, pero con trabajo diario se puede revertir este problema. Un beso muy fuerte!

Belén · 13/12/2019 a las 21:26

A mí me pasa exactamente lo mismo, yo siempre pienso con el tema de las pelis…. Pues mira una peli nueva otra vez!?? Y en casa me dicen… Pero si ya la vimos varias veces no te acuerdas??? Pues no!! Una peli nueva… Mira que bien. 😅😂

    Paseando Con Mi Ansiedad · 14/12/2019 a las 07:07

    Hay una serie que me encanta y que sé que he visto todos los capítulos un montón de veces y de vez en cuando aún digo: “¡Pero éste no lo hemos visto!”…y sí…si lo había visto…

Erika Martin · 30/12/2019 a las 12:50

A mí me pasa exactamente igual. También tengo una agenda en donde anoto claves, pines, cumpleaños, etc.
Pensaba que lo de las series y películas solo me pasaba a mí. Qué descubrimiento he hecho con este post. Yo nunca recuerdo el nombre de la peli, los actores, etc. y cuando me pongo a verla (de nuevo) pienso “el caso es que esta escena me suena” jajaja

    Paseando Con Mi Ansiedad · 30/12/2019 a las 20:10

    Muchas gracias por tu comentario! Sí,no estás sola en esto. Nos pasa a muchos. Tenemos que intentar bajar la tensión, aprender a relajarnos y el hipotálamo vuelve a su tamaño habitual y los problemas cognitivos desaparecen. Sí que se puede. Un abrazo!

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